A continuación encontrarán dos entrevistas realizadas a miembros y líderes del Sindicato de Campesinos de Pasundan (SPP), una organización de campesinos del Oeste de Java, Indonesia. Como organización se encuentran en proceso de construcción de Poder Popular como estrategia para recuperar su dignidad como pueblo y autogobernar sus propias vidas. Estas entrevistas hacen un recorrido histórico de las últimas décadas de la organización así como la lucha por la democracia en Indonesia en general. También nos hablan de sus principales objetivos políticos, sus metodologías de organización y nos explican parte de su estructura y funcionamiento interno. Creemos que al aprender sobre la experiencia del SPP y las conclusiones a las que han llegado a lo largo de los años, podremos tomar inspiración y buenas ideas para las luchas por la construcción de sistemas sociales alternativos en muchas otras partes del mundo.
Entrevista con Agustiana, secretario general del SPP

¿Podría presentarnos al SPP, sus objetivos principales, un poco de su historia y, sobre todo, cuál es la situación actual de la organización?
Sí. La historia del Sindicato de Campesinos de Pasundan (SPP)1 se forjó a partir de movimientos sociales y estudiantiles en defensa de la democracia. Inicialmente, la SPP luchó contra el antidemocrático régimen del Nuevo Orden, en la era de Suharto2. En última instancia, el papel de la SPP es de jugar un rol de vanguardia, una organización de militantes que fortalezca el movimiento por la democracia y el bienestar popular, con un enfoque en temas sectoriales. Nuestro papel es poner al pueblo en primera línea y construir redes que puedan satisfacer sus necesidades.
Dondequiera que haya una lucha por la independencia, de cualquier nación, o cualquier problemática general de la sociedad en el mundo, debe haber un grupo de militantes conscientes, que jueguen un rol pionero, que sean confiables, responsables, consistentes y verdaderamente comprometidos; solo así pueden impulsar a otros a organizarse. De este modo, el SPP se enfoca en conectar a las personas entre sí, en cómo construir la democracia desde dentro de la propia sociedad.
Por ejemplo, en el SPP nos aliamos con comunidades indígenas, con pescadores, con campesinos y con mujeres; ese es uno de los aspectos de la consolidación de nuestro programa político. Tras consolidar el sector agrario, nos enfocamos primero en el tema de la tierra, en la lucha por la reforma agraria, para luego ampliar nuestra lucha a la reivindicación de los derechos civiles y la libertad de asociación. De esa manera, nos organizamos aún más junto a los trabajadores. Tras organizar a los trabajadores, consolidamos la organización estudiantil. Como queríamos reunir todas las piezas de este rompecabezas democrático, a partir de los esfuerzos pioneros del SPP, creamos el KPRI3 como nuestra organización paraguas a nivel nacional.
Una lucha que comenzó a organizarse desde la cuestión de la tierra y la lucha por la reforma agraria se fue convirtiendo gradualmente en una lucha por la soberanía popular democrática.
Nuestra estrategia de poder popular, centrada en la reforma agraria, también involucra al movimiento estudiantil. De esta manera, los estudiantes pueden desempeñar un papel activo y empezar a organizarse en otros aspectos de la vida social. Así, la lucha por la reforma agraria se vuelve más fuerte.
Construimos redes en torno a cada problemática social para que la sociedad pueda organizarse. Una de las cosas que debemos hacer es ganarnos la confianza de la sociedad desarrollando la democracia dentro de la propia sociedad.
Al final, así fue como Filipinas obtuvo su independencia en la década de 1990. ¿Cómo? A través de una revolución. Luego, llevaron a cabo reformas, y esto tuvo un impacto en todo el Sudeste Asiático. Nosotros también brindamos apoyo. Un cambio similar también ocurrió en Indonesia en la década de 1990: estamos conectados, y así es como actualmente colaboramos con nuestra comunidad en Timor l’Este.

En el contexto de la región —el Sudeste Asiático—, también participamos en MASSA4 . Esta es precisamente la forma en que conectamos diversos elementos entre el sector agrícola, los campesinos, los pescadores, etc. Esto crea una red sólida que genera confianza mutua.
Actualmente, también estamos participando en el TGA5 a través de MASSA, una de las organizaciones tejedoras6, con comunidades organizadas en todo el mundo que forman parte de este río de alternativas. Esperamos que todos estos procesos puedan fortalecernos mutuamente, hacernos más fuertes para promover la democracia en nuestras comunidades y lograr una vida mejor.
Junto con MASSA, también trabajamos en Myanmar, y eso aún no ha terminado nuestra incidencia allá. También en Tailandia, donde aún se sienten mucho los impactos del trabajo político. Estamos seguros de que junto con MASSA, podemos conectarnos con muchas otras luchas en todo el Sudeste Asiático. A través de estas redes, podemos aprender y compartir conocimientos. Y especialmente junto con el TGA, esperamos que esto también se convierta en una red más grande en cuanto a alternativas construidas desde la base.
Dentro de MASSA, también planeamos fundar nuestra propia universidad. Para estudiar sobre formas de organización social alternativa. Todo tipo de alternativas. De modo que, en el futuro, este movimiento integre un proceso de aprendizaje sistemático y organizado con objetivos claros. Porque compartimos y aprendemos junto a la comunidad desde la propia comunidad. Basándonos en nuestra experiencia dentro de la comunidad, y en cómo esta también aprende de nosotros, esperamos que esto crezca aún más, generando conocimiento desde nosotros y para nosotros. De esta manera, podemos asegurarnos de que varias generaciones puedan continuar este trabajo, porque yo podría morir mañana, y ustedes también, pero las nuevas generaciones seguirán trabajando en esta línea, y así aprenderemos de lo que hacemos ahora. Así, con suerte, aunque haya deficiencias en nuestra lucha, esta será un éxito al aplicar lo que podamos aprender de los demás.
Ahora, pongamos en práctica la democracia. En cuanto a nuestra discusión, espero que podamos continuarla en el futuro. Debemos trabajar para hacerla realidad, porque nuestra experiencia compartida puede fortalecer nuestras prácticas mutuas.
El movimiento popular filipino es un ejemplo de ello: gracias a la solidaridad interna, al apoyo mutuo entre ciudadanos y a las redes comunitarias que lograron establecer. El caso de Timor l’Este es similar, y así es que logró la independencia; lo mismo ocurre con Aceh7 , que obtuvo la autonomía. En cuanto a todas las cuestiones relacionadas con la democracia y los derechos civiles, estas no deben dejarse en manos del Estado o de instituciones como la ONU. Aprendimos que este debe ser un proceso construido de abajo hacia arriba, compartiendo conocimientos, para que realmente podamos unirnos a través del poder de la comunidad. Debemos construir nuestro propio poder.
Uno de los ejemplos más destacados de la necesidad de desarrollar este tipo de estrategias se encuentra actualmente Estados Unidos. Donald Trump ha perdido su legitimidad. Así que, tomando a EE. UU. y a Donald Trump como ejemplo, esto demuestra lo importante que es el poder popular, ¿no? Por eso, esto también es importante para nosotros: conectarnos con la gente. Esa conexión es nuestra tarea, por eso los miembros de su organización [Refiriéndose a ADM] también forman parte de esta red. Somos iguales. También aprendemos a construir un movimiento popular a través de la organización de la sociedad civil. Seguimos buscando quiénes son los líderes dentro de nuestra comunidad. Luego, junto a ellos, podemos sentarnos, aprender unos de otros y construir poder popular.
Entrevista con Erni, vicepresidenta de la Organización de Mujeres del SPP

¿Podrías contarnos sobre la estructura organizativa de SPP, especialmente sobre cómo se organizan las mujeres? ¿Cómo se toman las decisiones en las estructuras general y autónoma?
Los inicios del SPP se remontan a la década de 1980. En ese entonces, los activistas Pro-Dem8 de la Universidad Nacional de Indonesia —nuestras mayores en ese momento, como Agustiana— participaban activamente en organizaciones juveniles estudiantiles que luchaban por la democracia contra el régimen de Suharto. Porque en 1980, Indonesia se encontraba bajo una presión muy fuerte; incluso los campesinos tenían miedo de organizarse. Esto se debía principalmente al trauma que vivieron las organizaciones de campesinos afiliadas al PKI9 —los secuestraban, los mataban—. Así que, específicamente en Java Occidental, en 1980, nuestros mayores enfrentaron una lucha y dificultades enormes para construir este sindicato. En este momento se creó una ventana de oportunidad en la que el gobierno empezó a permitir ciertos tipos de activismo.
Luego, en los años 90, surgió una nueva generación de militantes a la que llamamos el movimiento de reforma. Para ese entonces, la generación de los 80 había sido ya reemplazada por una nueva generación. Fueron estos militantes de los años 90, junto con los de los 80, quienes derrocaron a Suharto y lograron la libertad de organización, con la que el pueblo podría empezar a formar sindicatos y participar en diversas organizaciones. Ahora, el alcance de la lucha política se ha vuelto mucho más amplio y extenso.
El 24 de enero de 2000, los militantes de las décadas de los 80 y los 90 declararon la fundación del Sindicato de Campesinos de Pasundan (SPP) en Garut. En ese momento, sus miembros solo provenían de Garut, Tasik y Ciamis. Solo tres ciudades.
Ese fue el inicio del resurgimiento de los campesinos organizados. Esos traumas comenzaron a sanar poco a poco y cada vez vimos a más jóvenes, universitarios y estudiantes sumándose a la lucha. Nos atrevíamos a manifestarnos y a expresar nuestras opiniones en el espacio público. Así que intentamos inculcar ese valor a los propios campesinos, para que ellos también se atrevieran a alzar la voz otra vez, teniendo en cuenta que en la década de 1980 se les había silenciado. Así que están recuperando su libertad para ser ciudadanos de Indonesia, especialmente como campesinos. Este momento también es muy importante para la historia de nuestro movimiento sindical.
El Sindicato de Campesinos de Pasundan (SPP) no fue fundado por una ONG, sino por jóvenes militantes y estudiantes junto con los campesinos. Estos jóvenes y estudiantes tienen un historial de haber sido perseguidos, e incluso encarcelados por intentar organizar a los campesinos. Esta es una práctica habitual del ejército desde la era de Suharto. Por lo tanto, estos militantes son luchadores tenaces. Están decididos a que el pueblo se una y se organice, para que los campesinos tengan la fuerza necesaria para luchar por sus derechos. Especialmente por el derecho a la tierra.

Se puede ver que los militantes que forman parte de este sindicato tienen mucha experiencia. En aquella época estaban bien entrenados, porque el ejército y la policía los intimidaban constantemente y trataban de arrestarlos. Por lo tanto, este tipo de habilidades o destrezas como militantes realmente apoyan y fortalecen este movimiento de manera significativa.
Por eso no hay distancia entre estos militantes y nosotros. Se mezclan con los campesinos. Así surge una nueva dinámica. No hay separación, no hay distancia entre los militantes y los campesinos, en particular. Esta nueva lucha ha sido testigo del crecimiento de una nueva generación en su seno, ya que estos campesinos tienen hijos que se han convertido en nuevos militantes. Como resultado, el movimiento se ha fortalecido porque esta nueva generación de militantes, arraigada en la vida campesina, comprende la cultura social de los campesinos y las injusticias a las que se han enfrentado durante años, como la expropiación de tierras por parte del Estado y la apropiación de tierras por parte de empresas capitalistas. Los militantes tienen un profundo conocimiento de lo que les ocurre a los campesinos, de los problemas territoriales y de los objetivos futuros, especialmente en lo que se refiere a la soberanía.

El enfoque adoptado por el SPP se debe a que esta lucha requiere un compromiso a largo plazo. Por lo tanto, es evidente que no podemos esperar que esta lucha sea liderada únicamente por jóvenes y estudiantes. Tampoco podemos depender exclusivamente de los campesinos de más edad —los abuelos, las abuelas y las madres y padres—. Es difícil involucrarlos intelectualmente porque están agotados por el trabajo en el campo y demás tareas de la vida cotidiana. Por ello, el SPP fundó una escuela popular, el Instituto IKR —Instituto de Liderazgo Popular—, para formar a los futuros líderes del SPP procedentes directamente de la comunidad campesina. Tanto hombres como mujeres. No hay discriminación; cualquiera que tenga potencial es aceptado para ser formado como futuro líder del consejo ejecutivo del SPP. Tras fundar el Instituto de Liderazgo Popular y la Escuela Popular, Tres años después, fundamos una escuela primaria, una escuela secundaria y una escuela secundaria vocacional campesina, para preparar a los hijos de los campesinos para que sean líderes ideológicos en el SPP y en sus aldeas —en general, para este movimiento de lucha por la tierra— de modo que los hijos y nietos comprendan lo que hicieron sus abuelos y padres. Por eso, transmitimos esto en la escuela. Esta es una forma de fortalecer el nuevo sistema que estamos construyendo. La fundación del instituto y estas escuela, forma parte del proyecto de una educación que prepare a la nueva generación para que más adelante regrese a sus pueblos de origen y se conviertan en campesinos organizados.
Como segundo paso nos preguntamos: ¿Cómo empoderar a las mujeres? Porque las mujeres son conscientes de que tienen habilidades extraordinarias, y necesitan orientación para gestionar la familia y todos los demás asuntos sociales. Por lo tanto, nuestro sindicato creó una institución para recuperar esas habilidades. Una institución impulsada por mujeres, para mujeres para empoderarse. En particular, las campesinas provienen de un contexto en el que a veces no terminan la escuela. A menudo solo llegan hasta la primaria y deben casarse a una edad temprana. Así que, para ponerse al día con los líderes masculinos, también hay un espacio para el movimiento de mujeres en el SPP, que es el Instituto Siti Halimah. Es una escuela especial para mujeres en el SPP, para las campesinas. La edad mínima para participar es de 15 años, hasta los 40. La filosofía del Instituto Siti Halimah se inspira en la madre adoptiva del profeta Mahoma, quien cuidó, crió y educó a Mahoma, formándolo para que se convirtiera en una persona comprometida con la lucha contra la pobreza, la humanidad. Las mujeres protestan contra el control y la vigilancia del gobierno. Quieren seguir su propio camino y demostrar que las mujeres también tienen la capacidad de alzar la voz. Seguimos viendo ejemplos de que, cuando los hombres son amenazados, las mujeres muestran solidaridad a través de acciones de mujeres, llevando también a sus hijos a esas acciones. ¿Por qué hacemos esto? Porque el gobierno está buscando muchas veces a los maridos. Por lo tanto, las mujeres deben ser la segunda línea de defensa e incluso la primera línea en ciertas situaciones.

Entonces, ¿por qué nos enfocamos en las mujeres? Porque las mujeres, en primer lugar, son las educadoras de los niños. Por eso, estas mujeres, estas madres, deben entender el contexto de la lucha. Por eso hay escuelas especiales para mujeres. Algunas se preguntarán: «¿por qué no también para los hombres?», Esto es para superar el retraso de las mujeres, porque, en primer lugar, a las mujeres a menudo se les limita para que no alcen demasiado la voz. Esa es la consecuencia del patriarcado. Olvídate de hablar con el gobierno, incluso cuando hablan con sus maridos, a menudo tienen que dar un paso atrás y agachar la cabeza. A través del SPP, creamos conciencia entre las mujeres de que tienen los mismos derechos. Para que se conviertan en líderes, luchen por el bien común, se preocupen por el progreso y se involucren en la lucha como líderes. Por eso, debemos hacernos oír ante el gobierno. Debemos preocuparnos por la humanidad, lo que incluye luchar por nosotras mismas como mujeres. Y eso es difícil, ¿no? Hay que enfrentarse a los líderes locales de la aldea, a las figuras religiosas… Por eso, esta es una tarea muy importante, porque las mujeres son fundamentales.
No hay discriminación. Todas las mujeres pueden participar. Por supuesto. Y tienen un lugar en el liderazgo. Sí, porque los miembros del SPP son como una gran familia. Es decir, a veces tanto el esposo como la esposa participan juntos en la lucha. Por eso, en el SPP hay una política que establece que, si una mujer es miembro del SPP, su esposo está obligado a permitir que ella asista a las reuniones, a los cursos de capacitación y a las manifestaciones. Cuando hay protestas, van juntos. Si hay una reunión, pueden ir juntos en moto. En resumen, el esposo debe entender que no debe obstaculizar las actividades de su esposa. Especialmente en lo que se refiere a sus derechos políticos. Esta es la política de la organización. El esposo y la esposa pueden ser miembros del sindicato al mismo tiempo. Si hay una familia en la que la mujer es miembro del SPP, el esposo debe apoyarla y no limitar su derecho a ser militantes, participar en manifestaciones o asistir a reuniones del sindicato, etc.
Se puede ver en nuestras actividades de los últimos tiempos. Hay presencia de muchas mujeres jóvenes, todas ellas miembros del SPP. Forman parte del movimiento campesino. Organizamos protestas conjuntas en el Parlamento, en la sede central y en los edificios del gobierno. También frente al palacio. A menudo alzamos la voz ante el presidente y nuestro parlamento porque no apoyan a los campesinos. Nunca nos invitan a las sesiones del parlamento; por el contrario, a menudo nos manifestamos frente a él. Y en estas manifestaciones, las mujeres siempre están en primera línea.
Estar en primera línea como mujeres también es una táctica. ¿Por qué? Porque si los hombres están al frente, la policía actúa de manera más represiva. Lo que ve la policía son las mujeres hablando. Son madres, abuelas. Al final, en casos como este, bajan las armas. Ni siquiera se atreven a golpearnos. Por eso hacemos protestas pacíficas. ¿Por qué tenemos que ser pacíficos? Porque las personas que traemos son abuelos, ¿no? Campesinos mayores. Abuelos, abuelas, mamás, papás —a veces las mamás traen a sus hijos pequeños. Los llevamos a las manifestaciones, aguantamos el calor, dormimos en la calle, nos bañamos al amanecer, comenzamos la protesta a las 8 de la mañana y seguimos hasta el atardecer, para luego regresar a nuestras casas por la noche. Por eso, en cada manifestación, enfatizamos y priorizamos nuestras demandas. No hacemos esto solo para que nos elogien o para llamar la atención. Ese es el primer punto. El segundo punto es que nuestra lucha está en el territorio. Vamos a defender nuestra tierra, y si hay quien se atreve a agredirla, entonces levantaremos el machete para defenderla. Estamos listos para luchar en nuestro territorio.

¿Podrías contarnos qué tipo de país quieren construir? ¿Cuál es el objetivo principal del SPP?
¿Por qué llevamos a cabo esta lucha? Por supuesto, en primer lugar, queremos dar independencia a los campesinos, a quienes los colonizadores les arrebataron sus tierras durante la época colonial, y incluso después de la independencia, el gobierno no devolvió esas tierras a los campesinos. Debido a que las tierras de esos pueblos se convirtieron en plantaciones, controladas por Perhutani10 , por lo que se vieron expulsados de sus tierras. En primer lugar, queremos restaurar su dignidad, afirmando que son ciudadanos de Indonesia y los legítimos propietarios de esos pueblos. Por lo tanto, deben defender sus pueblos y comunidades para ser quienes mandan allá —no personas de afuera, ni corporaciones—; ese es el primer punto, que se logra otorgando derechos sobre la tierra y devolviéndola a los campesinos.
En segundo lugar, también queremos educarlos y empoderarlos para que puedan ser independientes, para que ya no sean engañados por el gobierno ni por quienes monopolizan el capital, de modo que ya no sean pobres. Luego, por supuesto, para que puedan prosperar, para que puedan ser felices —felices en este mundo y en el más allá. La libertad de alcanzar su propia soberanía, teniendo en cuenta, como ya hemos mencionado, la historia, el pasado, la intimidación que hemos sufrido, el despojo de tierras y todo ese tipo de cosas.
Por eso también tenemos cooperativas. Todo tipo de cooperativas. Las cooperativas están muy extendidas en este país. Cooperativas de crédito, cooperativas de ahorro y préstamo, también cooperativas de producción, donde pueden comprar y vender productos locales, para vender y procesar la cosecha de los miembros de la SPP. Todo tipo de cosas. Es una economía autosuficiente que ellos mismos gestionan. Una economía cooperativa dirigida en su mayor parte por mujeres.

Estas entrevistas fueron realizadas por ADM entre el 13 y el 15 Abril de 2026 en Bandung, Indonesia en el marco de la 2nda Reunión de la Asamblea General del TGA (Tejido Global de Alternativas)
1 Sindicato de Campesinos de Pasundan (SPP) https://www.noerfauzirachman.id/2009/10/the-making-of-sundanese-peasant-union.html
2 Suharto https://en.wikipedia.org/wiki/Suharto
3 Confederación del Movimiento Popular de Indonesia (KPRI) https://konfederasipergerakan.org/tentang
4 Movimiento Alternativo y de Solidaridad del Sudeste Asiático (MASSA) https://globaltapestryofalternatives.org/weavers:massa
5 Tejido Global de Alternativas (TGA) https://globaltapestryofalternatives.org/index
6 tejedoras https://globaltapestryofalternatives.org/weavers:index?redirect=1
7 Movimiento por la Independencia de Aceh https://en.wikipedia.org/wiki/Free_Aceh_Movement
8 «Pro-Democracia»
9 PKI https://en.wikipedia.org/wiki/Communist_Party_of_Indonesia
