CINCO AÑOS DESPUÉS: COMUNALIZAR LA VIDA, CONSTRUIR
PODER POPULAR, ABRIR NUEVOS HORIZONTES
EMANCIPADORES
Hernani, Euskal Herria, planeta Tierra. 16 de octubre de 2026.
- Volver a Hernani: reafirmarnos en el camino
Hoy volvemos a Hernani, al lugar donde hace cinco años, en el I Congreso Internacional de Democracia Comunal, hicimos pública la propuesta de crear una Red Internacional de Democracia Comunal. Volvemos para celebrar el camino recorrido, pero, sobre todo, para renovar nuestros compromisos ante un mundo cuyas contradicciones se han agravado y en el que la necesidad de construir alternativas emancipadoras es más urgente que nunca.
En 2020, quienes impulsábamos esta iniciativa compartíamos un mismo diagnóstico: la crisis multidimensional del capitalismo se profundizaría durante las décadas siguientes, deteriorando las condiciones materiales de vida y favoreciendo el avance de proyectos autoritarios, fascistas y belicistas. Ante esta realidad, comprendimos que no bastaba con denunciar sus consecuencias. Era necesario renovar las propuestas emancipadoras y articular fuerzas diversas para disputar, material, política e ideológicamente, la hegemonía sobre el propio significado de la democracia.
Nos encontrábamos —y seguimos encontrándonos— ante una encrucijada histórica: profundizar en un mundo despótico, desigual y sometido a la dominación, o avanzar hacia la democratización radical de todos los ámbitos de la vida. La contradicción entre el Capital y el Trabajo se agudiza y se transforma en una contradicción más amplia entre el Capital y la Vida. Frente a la privatización de la Vida, defendemos su comunalización.
- La democracia comunal: un horizonte compartido
El manifiesto fundacional situó la democracia comunal como una idea central para renovar el
proyecto emancipador. No como un modelo único, cerrado y uniformizador, sino como un
horizonte abierto, un proceso de procesos capaz de reunir múltiples experiencias y propuestas
transformadoras desde la unidad en la diversidad. Defendemos una democracia integral que no se limite a elegir representantes, sino que abarque todos los ámbitos de la existencia: la economía, el territorio, los cuidados, la cultura y las condiciones materiales que hacen posible una vida digna. Frente a la subordinación de la sociedad al beneficio privado, reivindicamos la soberanía popular y la capacidad colectiva de decidir sobre nuestra producción, nuestros recursos y nuestros territorios. La democracia comunal aspira tanto a romper con las lógicas capitalistas, patriarcales, coloniales y racistas como a construir nuevas lógicas de cooperación, autogobierno, solidaridad y sostenimiento de la vida. Para ello, necesitamos conectar las experiencias existentes, superar la dispersión de las fuerzas emancipadoras y construir una referencia compartida capaz de disputar la hegemonía al capital.
- Cinco años construyendo Red
Desde Hernani, la Red ha ampliado sus vínculos y territorios mediante el II Congreso Internacional en Chile, en 2022; el III Congreso Internacional en los Países Catalanes, en 2024; tres encuentros regionales en Argentina, Venezuela e Italia; conferencias internacionales, publicaciones, intercambios y visitas a diferentes territorios.
Este recorrido nos ha permitido construir relaciones, compartir aprendizajes y acercar experiencias que, a pesar de sus diferencias, participan de una misma voluntad emancipadora. Sabemos que queda mucho por hacer, pero estos cinco años constituyen una base desde la que profundizar nuestro trabajo. Construir Red no consiste únicamente en encontrarnos: significa construir confianza, acompañar las luchas, generar conocimiento compartido, sostener la solidaridad y convertir la diversidad de nuestras prácticas en capacidad colectiva de organización y acción.
- Frente al régimen global de guerra, las resistencias de los pueblos
En el III Congreso de los Países Catalanes advertíamos de la radicalización material y política del capitalismo, que intensifica la explotación, la precariedad, el despojo, la destrucción de los territorios y la apropiación extractivista y colonial de las riquezas. También señalábamos el ascenso del fascismo y la instauración de un régimen global de guerra, mediante el cual los Estados, las corporaciones y los organismos militares pretenden gestionar las crisis que ellos mismos generan.
En octubre de 2026, este diagnóstico continúa interpelándonos. El genocidio de Palestina, las agresiones imperialistas contra Venezuela, la guerra en Ucrania, los ataques contra Irán y la escalada de las disputas geopolíticas expresan un escenario de confrontación y dominación crecientes. Mientras tanto, las condiciones de vida de amplias mayorías trabajadoras se deterioran bajo los efectos de la precariedad, la desigualdad, la mercantilización de la vivienda y la privatización de necesidades esenciales.
Pero nuestro tiempo también está atravesado por la resistencia. Las movilizaciones en Francia, las luchas por la vivienda en Barcelona, Bilbao, Madrid y otras ciudades, las convocatorias de paro nacional en Colombia y de huelga general en el Estado español expresan la negativa de los pueblos a aceptar como inevitable el deterioro de sus vidas. Son luchas diferentes, pero encontramos en ellas una voluntad compartida de defender derechos, recuperar la capacidad colectiva de decisión y abrir alternativas. Desde la Red defendemos estas resistencias y reconocemos su potencial emancipador. Necesitamos que la protesta se convierta en organización duradera, que las luchas se conecten entre sí y que la defensa de las necesidades inmediatas se vincule con la construcción de poder popular y de nuevas formas de autogobierno.
- Profundizar la articulación, ampliar la Red
Cinco años después, nuestro trabajo sigue siendo plenamente pertinente. Más que nunca, necesitamos fortalecer la articulación material, humana e ideológica de las fuerzas emancipadoras: sostener nuestras luchas, construir relaciones de confianza y elaborar marcos comunes capaces de disputar la racionalidad del capital.
Ampliar la Red significa llegar a nuevos territorios y continentes, pero también dotarnos de instrumentos que profundicen este trabajo. En este camino se sitúa la creación del Observatorio Internacional de Democracia Comunal (OIDC), una herramienta para impulsar el estudio, la investigación, la comunicación, la articulación y la planificación estratégica.
Aspiramos a generar conocimiento vinculado a las luchas, sistematizar experiencias y difundir el paradigma de la democracia comunal y las lógicas necesarias de comunalización de la Vida. Necesitamos redoblar los esfuerzos, sumar nuevas organizaciones y fortalecer la capacidad colectiva de pensar y construir alternativas concretas. Frente a la coordinación global de los poderes dominantes, debemos profundizar nuestra propia articulación internacional.
- De Barcelona a Caracas: soberanía popular en tiempos de asedio
Este quinto aniversario se celebra entre el Congreso de Barcelona de 2024 y el próximo Congreso Internacional de Democracia Comunal, que tendrá lugar en Caracas en febrero de 2027 bajo el lema «Soberanía popular en tiempos de asedio».
La soberanía popular no puede reducirse a una declaración formal: requiere que los pueblos dispongan de una capacidad efectiva para decidir sobre los recursos, el territorio y las condiciones materiales de su existencia. Y esta capacidad necesita organización, autogobierno y poder popular.
Por ello, hacemos un llamamiento a colectivos, organizaciones, movimientos populares y procesos comunitarios de todos los territorios para que participen en el Congreso de Caracas. Encontrémonos para compartir experiencias, fortalecer nuestros vínculos y seguir construyendo Red; para convertir nuestras resistencias en estrategias compartidas y continuar construyendo poder popular.
- Llamamiento final: por una internacional de la esperanza y la emancipación
Desde Hernani, hacemos un llamamiento a los pueblos del mundo para que se organicen, fortalezcan sus luchas y construyan alternativas al capitalismo, el fascismo, el racismo, el patriarcado, el colonialismo y el ecocidio.
Necesitamos conectar las luchas por la vivienda y el trabajo digno con las que defienden la tierra, los cuidados, la autodeterminación de los pueblos y la vida frente a la guerra. Necesitamos que miles de experiencias de autogestión, cooperación, democracia directa y autogobierno colectivo se reconozcan, aprendan unas de otras y construyan un horizonte emancipador común.
Frente a quienes proclaman que no hay alternativa, afirmamos que las alternativas se construyen organizando colectivamente la vida. Frente a la dominación y la competencia, reivindicamos la solidaridad internacional. Frente a la destrucción, defendemos la comunalización de la Vida.
Cinco años después, renovamos nuestro compromiso de seguir articulando luchas, produciendo conocimiento compartido y fortaleciendo la democracia comunal como horizonte de transformación. Que este aniversario sea un nuevo punto de partida para ampliar nuestras alianzas y profundizar el camino colectivo.
Por la democracia comunal y la soberanía popular.
Por la comunalización de la Vida.
Contra el régimen global de guerra.
Por la autodeterminación de los pueblos y la emancipación de toda la humanidad.
¡Que crezcan las resistencias, se fortalezcan los pueblos y se multipliquen las experiencias de
autogobierno colectivo!
¡Viva la Red Internacional de Democracia Comunal!
¡Por todos los pueblos, por toda la humanidad!
Red Internacional de Democracia Comunal
Declaración original: https://zuzeu.eus/wp-content/uploads/2026/10/5urte-Adierazpena_multilingual.pdf
